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divendres, 24 de febrer del 2012

TEXTO 1

• Quin lloc ocupa Zeus entre els déus olímpics? Com va obtenir el poder? A qui l’hi va
arrabassar?



Zeus era el dios de dioses,el que tenia mas poder entre todos los dioses.Era el más grande de los dioses del panteón helénico,soberano de hombres y dioses.Zeus reina en el Olimpo.
Obtuvo el poder,despues de luchar contra Crono,y a suertes con sus otros hermanos,le tocó a él ser el que gobernara el cielo y el universo.
Le quitó el poder a su padre,que este fue advertido y por eso devoraba todos los hijos de Gea,pero el sexto hijo de Gea fue dado a luz en secreto y este fue criado por una cabra.







Busto de Zeus


• Qui va ser esposa de Zeus, després de Metis? Quin fill o fills li va donar?


Despues de Metis,este se casó  con Temis, una de las Titánides, y tuvo con ella varias hijas.
Engendró a las Estaciones y a Moiras,que son agentes del destino.





Diosa Temis




• De quina ciutat és protectora la deessa Atena? Quins són els seus símbols i els seus
atributs?



Sus atributos eran una armadura hoplítica,una lanza,el casco,la égida y es descrita como mas majestuosa que bella.Es conocida como la diosa de ojos garzos.
Simboliza el auxilio aportado por el espíritu a la fuerza bruta y al valor personal de los héroes.
Era protectora de la ciudad de Athenas.



                                Diosa Atenea

dilluns, 13 de febrer del 2012

Que Pone y que dice?












Transcripcion:


L PEDANIO EVPHRONI VIR AVG PRIMVUS ET AGATHOPVS LIB L PEDANIVS CLEMENS INMEMORIAM PEDAN EUPHPONIS CVIVC BASIS LAPIDEA AERE CLVSA CORRVPTA STATVAM EIVS MARMOREAE SUPERPOSIVIT PERMITTENE ORDINE BARCINOCESIVM

Traducción:




A Lucio Pedanio Clemente, en memoria de Lucio Pedanio Euphron con el permiso del magistrado de Barcelona, puso su estatua sobre una base de mármol, por haberse gastado con el tiempo la piedra, aunque ceñida de metal























dijous, 26 de gener del 2012

Luchas en Los anfiteatros

Uno de los espectáculos más populares fue en el Imperio Romano el acoso de fieras,
celebradas generalmente en los anfiteatros. En origen estos espectáculos, como los
juegos olímpicos, némeos, píticos e ísmicos y las representaciones teatrales en Grecia, o
los combates de gladiadores y carreras de carros en Roma, eran rituales religiosos en
honor de los dioses o de los difuntos importantes; con el tiempo, estos rituales se degradaron
y se convirtieron en juegos o en deportes. Todavía, a finales del Mundo Antiguo,
en las representaciones de carreras de caballos o de luchas de fieras no es raro que una
imagen de Cibeles presida los juegos. El más antiguo espectáculo de lucha de fieras de
que hay noticia en Roma data del año 186 a. C. y tuvo lugar unos 80 años antes de que
se introdujeran los combates de gladiadores. La afición por este espectáculo sangriento
pervivió por lo menos hasta el s. VI. En el año 469 los emperadores León y Artemio
prohibieron que se celebrasen en domingo. En el año 536 el emperador bizantino Justiniano
decretó que los cónsules debían ofrecer al pueblo acosos de fieras. Este espectáculo
era variado en su composición; unas veces se exhibían sólo fieras, otras luchaban
éstas entre sí, y frecuentemente con hombres; se simulaban también en el anfiteatro auténticas
cacerías de animales salvajes. Los que luchaban con las fieras se llamaban bestiarios;
unas veces eran contratados, otras se obligaba a combatir a criminales o a prisioneros
de guerra. Autores de los s. II y III, como los escritores cristianos Tertuliano y
San Cipriano y el jurista Ulpiano, nos informan de que también se ofrecían voluntarios
para luchar con las fieras, que tenían a gala el participar sin recibir soldada, incluso algún
emperador para demostrar en público su valor no tuvo inconveniente en descender a
la arena y matar con su propia mano las fieras. El historiador Dión Casio cuenta que
Cómodo (180-193) mató en un solo día cinco hipopótamos, y en varios una jirafa, dos
elefantes y algunos rinocerontes.
Existían grupos o familias de bestiarios, que se adiestraban, como los gladiadores,
en escuelas especiales; una de estas escuelas fue creada por el emperador Domiciano a
finales del s. I. Generalmente este espectáculo se celebraba en el anfiteatro; en el de
Mérida se conservan todavía las habitaciones de las fieras con unas ventanucas para
alimentarlas. Las primeras fieras que se vieron en Roma procedían de África, donde
Cartago, la gran metrópoli mercantil, había sido arrasada en el año 146 a. C. El historiador
contemporáneo de Augusto, Tito Livio, recoge la noticia de que en un espectáculo
de fieras celebrado en Roma en el año 169 a. C. y organizado por los ediles P.
Léntulo y Escipión Násica, se exhibieron 63 fieras africanas (panteras, leopardos y hienas, 40 osos y elefantes). Por estas fechas, se presentaban a veces sólo animales inofensivos,
pues en los juegos organizados para festejar a la diosa Flora sólo participaron esta
clase de animales. El comediógrafo Plauto vio en su tiempo avestruces. Además de estas
fieras importadas, se sacaban a la arena animales traídos de distintas regiones de
Italia, de los montes Apeninos, de Lucania y Apulia, como osos, jabalíes, corzos, ciervos
y liebres.
Los acosos de fieras cobraron cada vez más importancia ya a finales de la
República Romana y se vieron en Roma animales nunca antes vistos. En el año 58 a. C.
en las fiestas organizadas por Escauro se exhibieron un cocodrilo y un hipopótamo.
Pompeyo, con ocasión de los espectáculos venatorios, celebrados con motivo de la
consagración de su teatro, presentó al público un rinoceronte, unos monos africanos
desconocidos y un lince de la Galia (Francia). En las cacerías preparadas por César en el
año 74 a. C. el pueblo romano vio por vez primera una jirafa y en el año 11 a. C. un tigre.
Asombra la variedad de fieras que participaban en estas dos exhibiciones o luchas,
pero lo que más llama la atención es la abundancia de animales de una sola especie que
se presentaban al público, que indica un gran comercio de fieras perfectamente organizado
y muy rentable desde los países de origen hasta el anfiteatro de Roma. El cazador
era propietario de los animales cazados por él, fuese en terrenos propios o ajenos. Sin
embargo, las cacerías de elefantes sólo se podían organizar con autorización del emperador.
La posesión de esta fiera era un privilegio exclusivo del emperador. Los emperadores
también se reservaron el privilegio de cazar leones o de autorizar su captura. El
transporte de las fieras se hacía generalmente por mar. Está bien representado en algunos
de los soberbios mosaicos de Piazza Armerina, Sicilia (300-360). Los convoyes tardaban
varios meses en llegar y frecuentemente perecían las fieras en el viaje. Del edicto,
dado por los emperadores Honorio y Teodosio, del año 417, se desprende que los municipios
por donde pasasen tenían la obligación de alimentar las fieras, lo que motivaba
abusos sin cuento. En Hierápolis, capital de la provincia romana del río Éufrates, una
vez se detuvo un convoy 3 o 4 meses en vez de una semana; por este motivo los citados
emperadores legislaron que no se podían detener más de 7 días en la misma ciudad.
En los citados juegos pagados por Pompeyo intervinieron 18 o 20 elefantes, 500 o
600 leones y 410 fieras africanas de otras especies; y en los de César 400 leones y 40
elefantes. Los datos que conservamos de época imperial indican que las luchas de fieras
gozaron cada vez de más aceptación y de que los emperadores para congraciarse con el
pueblo de Roma y apartar su atención de los problemas acuciantes de la vida ordinaria
no escatimaban dinero en gastos. Augusto dio en su vida 26 juegos organizados por él, y
se sacrificaron 3.500 fieras de África, que era la principal abastecedora de los animales
salvajes. El emperador Tito, en el año 80, montó unas fiestas que duraban 100 días para
celebrar la consagración del anfiteatro Flavio, que tenía cabida para 40.000 o 45.000
espectadores; en un solo día se presentaron 5.000 fieras y durante estas fiestas se mataron
9.000 animales. Trajano, en el año 107, celebró el triunfo sobre Dacia, la actual
Rumania, con unas fiestas que duraron 4 meses, en las que intervinieron 11.000 fieras
que lucharon contra 10.000 hombres.
Roma llevó a las provincias el gusto por este espectáculo. El gaditano Columela, a
comienzos del Imperio, alude a fieras africanas traídas a la Bética, la actual Andalucía,
para que participasen en los juegos del anfiteatro. Los zoos de Roma estaban llenos
siempre de fieras, que en cualquier momento podían intervenir en los anfiteatros. Nerón
(54-68), en el gran palacio llamado la Domus Aurea, que construyó en Roma, al decir
del historiador Suetonio, tenía "bosques con una multitud abigarrada de animales domésticos
y salvajes de todas clases". En tiempo de Gordiano III, hacia el año 235, había
en Roma, según la Historia Augusta, obra de finales del s. IV, 32 elefantes, 10 alces, 10
tigres, 60 leones domesticados, 30 leopardos domesticados, 10 hienas, 6 hipopótamos, 1
rinoceronte, 10 leones salvajes, 10 jirafas, 20 onagros, 40 caballos salvajes e innumerables
y divertidísimos animales, fieras todas, que fueron presentadas en la arena con ocasión
de celebrar Filipo el Árabe el milenario de la fundación de Roma, celebrado en el
año 248. Para el mantenimiento de todas estas fieras se necesitaba un numeroso personal
administrativo y la inversión de cuantiosas sumas de dinero. Calígula (37-41), en
una época en que la carne había alcanzado un precio alto, alimentaba a las fieras con
carne humana de criminales. Aureliano regaló las fieras que participaron en su triunfo,
para no gravar el fisco, lo que indica que de los fondos públicos se sostenían los animales
y que su mantenimiento era costoso. Un procurador administraba los fondos especiales
destinados al sostenimiento de los elefantes.
En los anfiteatros no sólo se exhibían fieras, luchaban éstas unas contra otras o
contra hombres, sino que también se simulaban auténticas cacerías; la mejor conocida
está descrita en la citada Historia Augusta, con ocasión de las fiestas organizadas por el
emperador Probo; dice así: "El espectáculo se dispuso como sigue: grandes árboles,
arrancados con sus raíces por los soldados, se colocaban sobre una plataforma de madera
de gran extensión que se había recubierto de tierra. De esta manera, todo el circo,
plantado de modo semejante a un bosque, pareció florecer con la frescura de las hojas
verdes. En seguida soltaron por todos los caminos mil avestruces, mil ciervos, mil jabalíes,
mil gamos, mil gamuzas, mil cabritillos salvajes y otros animales herbívoros en
tanta cantidad cuanto les fue dado alimentar y encontrar. Hecho esto, dejaron penetrar
en el bosque a la plebe y cada uno se apoderó de lo que quiso. Otro día, Probo hizo soltar
de una vez en el anfiteatro a cien leones de largas crines. El fragor de sus rugidos parecía
el tronar de la tormenta. Se les dio muerte por la espalda a todos estos leones y, mientras
morían, no dieron el buen espectáculo que se esperaba de ellos, ya que no tenían ese ímpetu
que tienen cuando salen de sus jaulas. A muchos de ellos, que no querían avanzar, se
les mató con flechas. Salieron también cien leopardos de Libia, cien leopardos sirios, cien
leonas juntamente con cien osos. Parece ser que el espectáculo de todas aquellas fieras fue
más imponente que agradable." Otras fiestas eran más complicadas aún. El poeta Calpurnio
describe una fiesta dada por Nerón, en la que el suelo se abrió y de los abismos salió
un bosque maravilloso con árboles resplandecientes por el oro y surtidores olorosos, poblado
de fieras de lejanos países. En los juegos que organizó Septimio Severo, en el año
202, la palestra se transformó en pocos momentos en un barco gigantesco, que inmediatamente
se desencuadernó, quedando sobre la arena 700 fieras, leones, panteras, osos,
bisontes y avestruces, que fueron sacrificados en los 7 días que duró la fiesta.
A los condenados a las fieras frecuentemente se les ataba a un carro, que se llevaba
a donde los animales se encontraban; otras veces se les obligaba a ir a su encuentro azotándolos
por las espaldas, según se ve en el mosaico de Zliten. También se les colgaba de
un madero, como a Blandina, cristiana, que en Lyon, en el año 177, fue condenada a las
fieras, o se les ataba a un puente o tablado, como a Saturo, mártir cristiano africano del
año 203. Las actas de los mártires —los cristianos fueron frecuentemente condenados a
las fieras— nos informan de algunas particularidades, como de que los condenados eran
flagelados antes, como se hizo con la citada Blandina o con los mártires de Tiro, en
época de Diocleciano a principios del s. IV, y de que cuando se les echaba a toros bravos,
iban envueltos en redes, como Perpetua y Felicitas, compañeras de Saturo.
La actitud de los intelectuales fue ambigua ante estas degollinas de hombres y fieras
organizadas para divertir al populacho. Varrón, a finales de la República, escribió la
siguiente frase condenatoria de tales juegos: "¿No sois unos bárbaros, los que echáis los
criminales a las fieras?" Cicerón, el gran orador, contemporáneo del escritor anterior,
también fue contrario a este espectáculo: "¿Qué placer puede representar para una persona
culta ver como un hombre débil es despedazado por una fiera fuerte y gigantesca o
como un hermosísimo animal es atravesado por una jabalina?" Séneca manifestó repetidas
veces su repulsa ante estas matanzas. El cristianismo se opuso a ellas por boca de
algunos de sus mejores representantes, como san Juan Crisóstomo en el s. IV y Salviano
de Marsella, en el siglo siguiente; en cambio, los poetas Marcial y Estacio, en tiempo de
Domiciano, alaban estos espectáculos.
Las cacerías de fieras en los anfiteatros sirvieron también a la medicina. Galeno escribe
que muchos médicos presenciaron la autopsia de un elefante gigantesco y del
cuerpo de estos animales sacrificados se obtenían medicinas. También sirvieron a los
artistas para copiar fieras del natural. El famoso escultor Pasiteles, de finales de la República,
estuvo a punto de ser despedazado por una pantera escapada de una jaula,
mientras modelaba un león.
En los anfiteatros romanos presenciaban los espectadores otros tipos de
diversiones, como las pantomimas y las naumaquias, éstas últimas no siempre celebradas
en ellos. En las pantomimas los actores eran generalmente criminales,
condenados a muerte, entrenados para estos tipos de espectáculos. Los actores solían
salir a la arena vestidos con túnicas bordadas en oro, con mantos de púrpura y coronados
con coronas doradas. De pronto, los vestidos se inflamaban y los delincuentes
morían abrasados. El populacho romano había bautizado a semejantes mortíferos vestidos
con el nombre de "túnica molesta". Otras veces, como a los cristianos, a quienes
Nerón en el año 64 echó la culpa del incendio de Roma, se les embadurnaba de resina y
de pez y ardiendo se convertían en auténticas antorchas humanas, que iluminaban la
noche; a otros condenados, vestidos de pieles, se les arrojaba a los perros para que
los descuartizasen. Los escritores de época imperial han conservado datos sobre estas
pantomimas que a nosotros se nos antojan espeluznantes, pero que hacían las delicias de
los espectadores de los circos. Muchas veces las pantomimas ponían en escenas hechos
famosos de la Historia Romana o mitos. Nuestro poeta Marcial, que también pintó los espectáculos
de la capital del Imperio, vio a un criminal disfrazado de Mucio Escévola, con
una mano colocada sobre el fuego, hasta que éste se la abrasó toda. Se representó también
en el anfiteatro la crucifixión del bandolero Laureolo, que fue desgarrado por las fieras. El
poeta bilbilitano describe con un realismo impresionante el suplicio: la carne le caía a
pedazos. En otra pantomima un condenado representaba a Orfeo, el héroe mitológico,
que con su música amansaba a las fieras. Aparecía en un paraje campestre, rodeado de
toda clase de fieras, de pronto le dejaron caer, y fue despedazado por un oso. Tertuliano,
que como todos los cristianos, fue muy contrario a este tipo de espectáculos sangrantes,
en época de la Dinastía Severiana (193-235), alude a diversos mitos puestos en escena,
como la castración de Atis; otro condenado llevaba los atributos de Hércules, y como el
semidiós en el Eta, fue abrasado vivo. El apologista cristiano escribe que había gente
que se prestaba voluntariamente a recorrer cierta distancia con los vestidos ardiendo.
No todas las pantomimas acababan trágicamente. También se representaban mitos
obscenos y alegres, como el rapto de Europa por el toro.
A veces la arena se inundaba de agua y se convertía en un lago, donde se celebraban
combates navales. Conocemos una serie de naumaquías gracias a los historiadores
Tácito y Suetonio. La más antigua conocida data del año 46 a. C. La organizó Julio César
con motivo de los juegos triunfales que celebraron ese año su triunfo sobre los enemigos.
El dictador mandó hacer en el Campo de Marte un gran lago artificial, donde se
enfrentaron una flota tiria y otra egipcia. Participaron 1.000 soldados y 2.000 remeros
en cada flota; los barcos eran de dos, tres y cuatro remos. En el año 2 el emperador Augusto,
para festejar la consagración del templo de Marte Ultor, organizó una gran naumaquía
celebrada en un lago artificial; este lago medía 533 metros de largo y 357 de
ancho. Combatieron 30 naves grandes de los atenienses y de los persas, mas un número
mayor de pequeños barcos. El número de participantes fue de 3.000 combatientes, sin
contar los remeros.
El emperador Claudio en el año 52 organizó un gran simulacro de combate naval,
para celebrar la terminación de las obras que unían el lago Fucino, mediante un canal,
con el río Liris. En el combate celebrado en el lago participaron 19.000 combatientes,
repartidos en dos flotas, siciliana y rodia. Las orillas del lago, al decir de Tácito, estaban
llenas de balsas para impedir que el numeroso público, que se apiñaba en las orillas, se
cayera al agua. Las balsas estaban ocupadas por destacamentos de los cohortes pretorias,
que eran la guardia personal del emperador. El propio emperador Claudio, acompañado
de la emperatriz Agripina, presidió el espectáculo.
Nerón en el año 57 o 58 convirtió la arena del anfiteatro levantado por él en el
Campo de Marte en un gigantesco lago, donde se exhibieron toda clase de peces y
monstruos marinos, y se reprodujo un encuentro naval entre persas y griegos, que recordaba
los de las Guerras Médicas. Después se vació el lago y sobre la arena lucharon los
gladiadores y se simuló un combate terrestre. En el año 64 el mismo emperador en el
mismo lugar organizó por segunda vez una naumaquía, seguida, como la primera, de un
combate de gladiadores y después vino un fastuoso festín organizado por Tigelino.
El emperador Tito organizó en el año 80 unas fiestas que duraron 100 días y no podían
faltar en ellas los espectáculos acuáticos. En el primer día sobre una tarima de madera
que cubría el lago organizó unos combates de gladiadores y un acoso de fieras, el
segundo día una carrera de carros y el tercero un simulacro de batalla naval entre atenienses
y siracusanos, que recordaban los tenidos con ocasión del ataque de Atenas a
Siracusa, durante la Guerra del Peloponeso, 415-413 a.C.
El emperador Domiciano intentó eclipsar las fiestas acuáticas organizadas por su hermano,
hizo construir un nuevo y grandioso lago artificial y organizó un gigantesco combate
naval. Durante esta representación cayó una gran tormenta sobre los espectadores,
pero no se les permitió abandonar sus puestos, lo que motivó que muchos enfermasen.
La Historia Augusta, obra de finales del s. IV, da noticia de otra naumaquía, celebrada
por el emperador Filipo el Árabe, con ocasión de festejar el milenario de la fundación
de Roma. No se conocen detalles.
Los emperadores romanos fueron muy pródigos en organizar toda esta clase de espectáculos
para distraer al populacho de Roma. Dión Casio ya cayó en la cuenta de que
el pueblo se entretenía con ellos y no pensaba en política, ni en los verdaderos problemas
de la vida.

dijous, 15 de desembre del 2011

Píramo y Tisbe

Píramo y Tisbe eran dos amantes legendarios en la mitologia griega.Eran dos jovenes babilonios que vivieron durante el reinado de Semíramis.
La historia trata de dos enamorados,que viven en dos casas vecinas,y se ven atraves de una esclecha entre las dos casas.
Alli hablaban y se decian cosas y acabaron decideiendo huir los dos en la noche,ya que su amor estaba desaprovado por sus padres.
Quedaron una noche en el monumento de Nino,llego primera Tisbe,y se encontro con un leon que habia salido a cazar.Esta al verlo,se asusto y se marcho rapidamente,perdiendo su velo alli.
Como el tigre habia cazado,estaba sangriento y jugando con el trapo de Tisbe,lo dejo ensangrentado.
Justo llego Píramo,y vio el tigre con el trapo sangriento y creió que el tigre habia matado a Tisebe,por lo que Píramo se clavo un puñal y murió alli mismo.Es una historia de amor acabada en tragédia por culpa de un tigre.



Imagen donde podemos ver que Píramo esta muriendo y Tisbe le acompaña en sus ultimos momentos. 

Aqui podemos apreciar una imagen donde se ve a Tisbe hablando con Píramo en la esclecha entre sus casas. 


                     

dilluns, 12 de desembre del 2011

Los trabajos de Hércules



 1.

 Heracles en un ataque de locura ,mato a sus hijos y a dos sobrinos.Cuando recupero el juicio,se aisló del mundo i se aventuró en tierras salvajes.Le dijeron que fuera a ver al Oraculo,y esta le dijo que le dijo que tenía que llevar a cabo una serie de doce trabajos que dispusiera Euristeo, el hombre que había usurpado su legítimo derecho a la corona y a quien más odiaba.


2.

1.El león de Nemea
Euristeo le ordenó que diera muerte al león de Nemea, una fiera con piel dura como una piedra y que por de día se escondía y por la noche mataba a todo ser viviente que se cruzaba por su camino.
 Lucha de Hércules con el león.
Hércules intentó matarlo con algunas armas que llevaba para la ocasión pero, viendo que éstas no hacían ningún efecto, lo cogió por las patas traseras y, después de darle porrazos contra la pared hasta que quedó atontado, lo estranguló y una vez muertos le sacó la piel con las propias garras del cadáver y se la puso encima en forma de coraza.

2.La hidra de Lerna
Debía matar a la hidra de Lerna; un monstruo con cuerpo de serpiente, garras de dragón y dorso cubierto con duras escamas, y tenía siete cabezas, cuyas siete bocas vomitaban fuego y azufre. Una de las cabezas tenía láminas de oro y se decía que era inmortal.
Hércules le cortó una cabeza pero ésta se regeneró y la sangre que manaba al caer al suelo se convertía en escorpiones y serpientes.
 Hércules luchando con la hidra de Lerna
Hércules le pidió a su sobrino que prendiera fuego al bosque más cercano y le pidió que trajera tizones llameantes que aplicó a las heridas abiertas en los cuellos de la bestia para que así no salieran más cabezas. Al final quedó la cabeza de oro que con un espadazo cortó e inmediatamente la enterró bajo una inmensa roca para impedirle retoñar.

3.El jabalí de Erimanto
Debía apresar pero sin matar al jabalí de Erimanto.
Cuando iba en busca de éste se le apareció Atenea que le dio una cadena. Cuando vió al jabalí refocilándose en un charco de agua, le lanzó un grito de desafío y echó a correr como si tuviera miedo del animal monte arriba hasta fatigar al jabalí.
Hércules luchando con el jabalí Erimanto
 Aprovechando el desconcierto del animal saltó sobre su lomo, logró trabar sus patas y su hocico con la cadena que le dio Atenea y lo cargó sobre su espalda. Al llevárselo a Euristeo, éste se metió corriendo en una tinaja cagado de miedo y le dijo que se lo llevara de allí.
4.La cierva de Cerínia
Debía apresar a la cierva de Cerínia, extraño y hermoso animal, del tamaño de un buey, tenía los cuernos de oro y las pezuñas de bronce, estaba consagrada a Ártemis y nadie podía matarla, ni siquiera tocarla. La cierva de Cerínia era muy ágil y corría a una velociadad asombrosa.
 Hércules en la lucha con la cierva
Hércules estuvo persiguiéndola cerca de un año y una tarde en que la cierva, exhausta y sedienta, se detuvo a beber en el río, Hércules la hirió levemente con una flecha y entonces le resultó fácil capturarla.
Cuando la llevaba para enseñársela a Euristeo se le apareció Artemis y su hermano Apolo que lo acusaron de querer dar muerte al animal pero Hércules se disculpó endosándole la responsabilidad de aquel acto impío a Euristeo.
Euristeo, al ver a Hércules con la cierva cautiva se echó las manos a la cabeza.

5.Los establos de Augías
Debía limpiar los establos de Augías, rey de la Élide.
Augías pensó que Hércules estaba loco y le dijo que si los limpiaba en un día recibiría en recompensa la décima parte de los rebaños.
Hércules encauzó dos ríos que dirigió hacia los establos, en los que previamente hizo dos boquetes; uno en un costado por el que penetró el caudal y otro en el costado opuesto que sirvió de desagüe. En pocas horas las cuadras resplandecían como espejos.
 Hércules limpiando los establos de Augías
Augías no cumplió lo pactado alegando que Hércules realizó la proeza por orden de Euristeo. Llevado a juicio, Fileo, su propio hijo declaró a favor de Hércules, pues había sido testigo del pacto. Augías enfurecido desterró de su reino a Fileo y a Hércules. Al poco tiempo, Hércules al mando de un ejército lo depuso y colocó en el trono a Fileo.

6.El toro de Creta
Debía de capturar el toro de Creta, un animal muy hermoso.
Hércules fue en busca del toro y, tras un breve forcejeo, lo agarró por los cuernos, se lo cargó en la espalda y se lo llevó vivo a Euristeo, el cual al ver al animal, corrió a meterse en la tinaja y le dijo a Hércules que se lo llevara de allí.

7.Las aves del lago Estínfalo
Euristeo esta vez le mandó a Hércules liberar la ciudad de Estínfalo de las aves que se guarecen en un bosque cercano al lago. Son una multitud de aves terribles, con picos, garras y plumas de bronce, que devoran las cosechas e incluso a las personas.
Cuando Hércules llegó a Estínfalo sin muchas ilusiones de poder llevar a término su trabajo se le apareció Atenea que le entregó unas grandes castañuelas de bronce.
Hércules subió a una colina y tocó las castañuelas con lo cual las aves se fueron de allí.
Cuando regresó a Micenas para darle cuenta a Euristeo del cumplimiento de su misión vio que algunas aves de Estínfalo sobrevolaban el palacio de Euristeo, el cual, horrorizado estaba escondido en la tinaja, diciendo: - Decidle a ese insensato que se lleve de aquí a esos malditos pájaros.
Y, como Hercules aún no había devuelto las castañulas a Atenea, las tocó y los pájaros se marcharon.

8.Las yeguas de Diomedes
Esta vez Euristeo ordenó a Hércules que le llevara las cuatro yeguas de Diomedes que comían carne humana. Hércules consiguió arrebatárselas a Diomedes, que furioso fue con su ejército a matar a Hércules pero Hércules lo mató a el y su ejercito huyó.
Cuando le enseñó las yeguas a Euristeo, éste se metió en su tinaja y le dio orden de que las soltara.
Se dice que las yeguas murieron en el monte olimpo devoradas pro las fieras y las alimañas.

9.El cinturón de Hipólita
Debía conseguir el cinturón de Hipólita por lo que fue a Temiscira, el país de las Amazonas. Cuando llegó, Hipólita le dio la bienvenida y lo invitó a pasar unos días ya que lo admiraba.
Hera, que estaba furiosa hizo correr la voz de que Hércules había raptado a Hipólita pero al final todo se aclaró e Hipólita entregó el cinturón a Hércules y éste se lo dio a Euristeo.

10.Los bueyes de Gerión
Esta vez debía buscar al gigante Gerión, darle muerte y robarle sus ganados. Gerión era un gigante de 3 cuerpos unidos por el vientre. Tenía al cuidado de su gran rebaño a un perro de dos cabezas hermano del Can Cerbero, el guardián de los infiernos. 

Cuando llegó le salió al encuentro el perro de 2 cabezas al que Hércules abatió a mazazos. Después salió el gigante Gerión al que Hércules abatió con certeros flechazos.
Hércules emprendió el camino de regreso llevando consigo los rebaños de Gerión. El camino fue fatigoso y perdió algunos bueyes.

11.Las manzanas de oro
Euricles le ordenó a Hércules que robara las mazanas de oro del Jardín de las Hespérides. Estas manzanas pertenecían a Hera y estaban custodiadas por un dragón de 3 cabezas. Hercules tras superar varios peligros consiguió llegar al jardín, matar al dragón y llevarse las manzanas.
Al entregárselas a Euristeo le dijo que provocaría la cólera de los dioses por lo que Euristeo las rechazó. Hércules se las entregó a Atenea y ella las volvió a poner donde estaban.

12.El Cancerbero
Esta vez y para quitárselo definitivamente de encima le ordenó que le trajera al Can Cerbero que custodiaba las puertas del infierno.
El Can Cerbero era un perro monstruoso de tres cabezas y cola de serpiente.
Hércules lo venció con sus propias manos y se lo llevó vivo ante Euristeo.
Cuando Euristeo lo vio llegar se metió corriendo en su tinaja y le dio la libertad a Hércules, el cual, volvió a poner al Can Cerbero en la puerta del infierno, el lugar que le correspondía.




Eran 12 trabajos:
 3.

δεύτερον δὲ ἆθλον ἐπέταξεν αὐτῷ τὴν Λερναίαν ὕδραν κτεῖναι· αὕτη δὲ ἐν τῷ τῆς Λέρνης ἕλει ἐκτραφεῖσα ἐξέβαινεν εἰς τὸ πεδίον καὶ τά τε βοσκήματα καὶ τὴν χώραν διέφθειρεν. εἶχε δὲ ἡ ὕδρα ὑπερμέγεθες σῶμα͵ κεφαλὰς ἔχον ἐννέα͵ τὰς μὲν ὀκτὼ θνητάς͵ τὴν δὲ μέσην ἀθάνατον.

TRADUCCIÓN: 
 


dilluns, 28 de novembre del 2011

Acueducto de Segovia

1.


El acueducto de Segovia es la consturccion romana más importante de toda España y  es uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos en la península Ibérica.
Los investigadores lo sitúan entre la segunda mitad del siglo I y principios del II, en tiempo de los emperadores Vespassino o Nerva.
Consta de una longitud de 728 metros y una altura de 28 metros y medio.A estos 28 i medio se le suma 6 metros de cimientos.Este tiene doble arqueria:Una formada por 118 arcos,el otro esta formado por 44 arcos.Arriba del todo del acueducto,podemos ver que hay un canal que transportaba el agua hasta la ciudad.Podemos deducir viendo este acueducto que los romanos tenian grandes capacidades para construir i que con las obras que han dejado por europa demustra el echo.


2.




3.
Géza Alföldy, fue catedrático de la universidad de Heidelberg, y fue una de las personas con más importancia en el mundo sobre el campo de la Historia Romana.Un día se decidió a descubrir cual era la inscripción desconocida del acueducto de segovia. El 12 de julio de 1992, se subió, en compañía de Peter Witte, fotógrafo del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid, en una grúa al sitio de las inscripciones, para ver los  agujeros que habia alli.
Despues de observar la inscripción publicó  “Die Bauinschriften des Aquäduktes von Segovia und des Amphitheaters von Tarraco. Mit einem Anhang von Peter Witte (Madrider Forschungen 19)”, editada en Berlín y Nueva York en 1997,  en la que describe  el estado de los restos,y explica su metodo para interpretarlos y pone el resultado.


4.

IMP·NERVAE·TRAIANI·CAES·AUG·GERM·P·M·TR·P·Il·COS·ll·PATRIS·PATRIAE·IUSSUP*
NUMMIUS·NUMMIANUS·ET·P·FABIUS·TAURUS·IIV~R·MUNIC·FL·
SEGOVIENSIUM·AQUAM

Esto es lo que pudo deducir el investigador aleman de lo que ponia en el acueducto.







                                      (Imágen del acueducto de Segovia)